Nuestra historia

Hace 4 años diagnosticaron con celiaquía a nuestro hijo pequeño Álvaro

La dieta sin gluten era un terreno total-mente desconocido para nosotros pero no tardamos en descubrir la falta de calidad y de sabor de los productos sin gluten que había a nuestro alcance. Aún así, poco a poco fuimos controlando la si-tuación en casa, aunque salir por ahí era imposible. Álvaro empezó a sentirse dife-rente y a huir de la vida social.

 

 

 

 

 

¡Nos dimos cuenta de que alguien tenía que hacer algo para normalizar la celiaquía!

La Tatarabuela Magdalena trabaja para llenar las mesas de cafeterías, restaurantes y hogares con productos 100% artesanos y sin alérgenos.

Desde hace casi 3 años,

Así que, decidimos arriesgarnos y entrar en el sector. Dedicamos 6 meses a loca-lizar un obrador que quisiera adecuar las instalaciones y formar al personal para poder elaborar nuestras Delicias Sin, de esta manera, podríamos ofrecer produc-tos de calidad a precio de fabricante. ¡Y lo conseguimos!

Por eso, todas nuestras Delicias Sin son: sin gluten, sin lactosa, sin conservantes, sin colorantes, sin fructosa, sin proteína de la leche, sin aceite de palma y sin frutos secos.

¡La historia se repite!

Casi 5 años después del diagnóstico de Álvaro, su hermana mayor Laura

da también positivo en celiaquía

Un día normal, a sus 17 años y sin ningún síntoma previo, nuestra hija mayor Laura empieza a encontrarse mal. Los días posteriores llegaron cargados de mucho dolor abdominal, alopecia temporal, tras-torno del sueño, cansancio diurno...

¿Y cuál fue nuestra sorpresa?
¡Otra celíaca en casa!

¡Esta vez ya nos pilla con 

experiencia!

Sin embargo, a través de los médicos y especialistas, durante estos últimos 5 años hemos aprendido mucho sobre la enfermedad celíaca.